domingo, 14 de septiembre de 2014

XIV.

El lunes llegó en seguida y los alumnos volvieron al instituto de Duendes Verdes. Los pasillos estaban repletos de adolescentes, quejándose de la larga semana que quedaba por delante. Inés e Isabella estaban en sus taquillas, cuando Inñes bostezó.

-¿Cómo puedes seguir cansada? Llevas todo el fin de semana durmiendo. -le dijo Isabella, que cuando volvió a su casa el sábado se encontró a su hermano y a su amiga dormidos en el sillón.

-No se, sigo muy cansada. -dijo Inés. Lola llegó con una sonrisa.

-Hola, chicas. -dijo Lola.

-Buenos días... -dijo Inés, cansada.

-¿Qué le pasa? -preguntó Lola.

-Está muy cansada, pese a pasarse todo el fin de semana durmiendo... -dijo Isabella. Ella y Lola se rieron.

-Bueno... -dijo Lola, cuando paró de reírse.- Inés, venía a preguntarte si hoy me acompañas al entrenamiento de las animadoras.

Ay! Sí, sí, por favor. -dijo Isabella, emocionada.

-Vale. -dijo Inés.

-Pues quedamos en la puerta del instituto a las cuatro. Nos vemos a la comida, chicas. Tengo clase de historia.

Lola desapareció, y poco después Inés e Isabella se separaron también para ir cada una a su clase. A la hora de la comida, cada uno fue a su mesa habitual. En la antigua mesa de las animadoras estaban Rachel y sus cuatro secuaces, algunas animadoras más y la mitad del equipo de football. En otra mesa, poco alejada, estaban el resto de las animadoras, la otra mitad del equipo de football, Inés y Lola. Pero estas dos se levantaron antes de empezar a comer y se acercaron a la mesa donde estaban todos sus compañeros del equipo.

-Hola chicos. -dijo Inés.

Eh! ¿Cómo estáis? -preguntó con alegría Jerry.

-Bien. -dijo Inés, con una sonrisa.- ¿Nos vemos por la tarde? -después de ir a ver el entrenamiento de las animadoras, Lola e Inés tenían que ir a entrenar.

-Claro. -dijo Caleb. Lola e Inés estaban a punto de irse cuando Ryder las interrumpió.

-¿Por qué no os sentáis aquí, con nosotros? -propuso él. Inés y Lola se miraron sorprendidas, todavía no habían congeniado bien con Ryder.

-Hoy no, otro día. -dijo Inés.

-Lo prometemos. -añadió Lola.

Las dos volvieron a su mesa. No dijeron nada al respecto, pero las dos iban pensando en lo que acababa de pasar con Ryder. Lola pensaba en que quizás deberían de darle una oportunidad a Ryder, que no era una mala persona. E Inés pensaba que quizás la oferta fuera una trampa para humillarlas, pero se dio cuenta que el resto del equipo no haría eso, así que borró ese pensamiento de su cabeza.

Cuando Inés y Lola llegaron al entrenamiento de las animadoras, éste ya habían empezado. Las animadoras estaban estirando y ellas se sentaron en las gradas, donde pudieran ver a los chicos de football y a las animadoras a la vez. Después de estirar las animadoras empezaron a hacer una pirámide. Pero cuando Claire, que era la encargada de estar en la cima, estaba casi en lo más alto, la pirámide se desmoronó, cayendo todas las animadoras al suelo. Inés y Lola las miraron impactadas y se taparon la boca. Os chicos del equipo de football dejaron de atender a su entrenador para mirarlas.

-¿Quién fue la estúpida? -gritó Rachel.

Fue ella! -dijo Meredith Hass, una de las secuaces de Rachel, señalando a Elsa Fletcher.

-Yo no quise... -dijo ella, avergonzada.

-Fue un accidente, tranquilas. -dijo Grace, sentada en el suelo.

-Si no puedes hacer una pirámide bien, es mejor que te vayas. -le dijo Rachel a Elsa. Isabella la agarró de un hombro y la separó de Elsa.

-Tranquila. -le dijo amenazante.

-¿Y tú para que metes? -le dijo Rachel a Isabella. Detrás de Rachel ya se habían reunido sus cuatro amigas inseparables.- Elsa, estás fuera del equipo. -le dijo sin apenas mirarla.

-Si Elsa está fuera yo también me voy. -dijo Claire.

-Pues dos menos, mucho mejor. -dijo Rachel, riéndose con sus amigas.

-Seremos tres fuera. -dijo Isabella.

-Que sean cuatro. -añadió Grace.

Muy bien! -dijo Rachel, dando una palmada.- ¿Alguien más se quiere ir?

-Yo me voy con ellas. -dijo Sophia, muy amiga de Elsa.

-¿De verdad te vas a quedar con la mitad del equipo? -le dijo Grace.

-Si es necesario para que vosotras os vayáis, sí. -dijo Rachel.

-Yo lo dejo, de verdad. -dijo Isabella.

Tiró los pompones al suelo y dio un paso atrás. Lola e Inés no podían creer lo que estaban viendo. Se levantaron y se acercaron a ellas, pero sin meterse en el medio de la discusión. Elsa hizo lo mismo que Isabella, a ella la siguieron Grace, Claire y Sophia.

-Adiós, Rachel. -le dijo Isabella.

Las cinco echaron a andar, dejando atrás el equipo de las animadoras. Todo el equipo de football estaba alucinando con lo que estaba pasando. Inés y Lola se unieron a ellas, sorprendidas.

-¿Estáis locas? ¿Qué hacéis? -preguntó Inés.

-Prefiero dejar atrás el equipo de animadoras antes que tener que soportar las tonterías de Rachel. -dijo Grace.

-Sí, y yo. No quiero escuchar más sus insultos. -dijo Elsa.

-Pero, ¿quién dijo nada de dejar el equipo de las animadoras? -dijo Isabella.- Haremos nuestro propio equipo.

-¿Qué dices, Bella? -preguntó Inés.

-Sí, tiene razón. Somos buenas, podemos hacer unas pruebas para las animadoras pasado mañana y creamos nuestro propio equipo. -dijo Grace. Isabella y ella chocaron sus manos.

-¿Qué decís? -preguntó Isabella.

-Estoy dentro. -dijo Elsa.

-Me apunto. -añadió Sophia. Todas miraron a Claire.- ¿Qué dices, Claire?


-Está bien, vamos allá. -dijo Claire. Las chicas sonrieron y se abrazaron, Inés y Lola se unieron al abrazo.

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