Caminaba con Simon, acercándose a la academia de baile, más y más.
Ya la podía ver a lo lejos, como la había extrañado. Su cartel,
viejo y sucio, estaba más bonito que nunca. Entró y el portero le
sonrió. Se sorprendió de no ver a nadie por los pasillos, pero
Simon no. Subieron al tercer piso, donde estaba el salón en el que
ensayaban siempre.
-¿Dónde está todo el mundo, Simon? -le preguntó, mientras subían
las escaleras.
-No se... -dijo él, encogiéndose de hombros. Pero Charlotte se rió,
lo concía demasiado bien para saber que si que sabía donde estaba
todo el mundo. Pero lo que no pudo intuir fue todo lo que encontró
en el salón de ensayo.
Pancartas, fotos, gente, amigos, profesores, desconocidos... Todos
gritaron, aplaudieron y le sonrieron en cuanto entró en la
habitación. La música sonaba de fondo y en una televisión se veía
un video de ella bailando y cantando I wanna dance with somebody.
Un montón de personas se acercaron para abrazarla y después se
pusieron a lo suyo, a bailar.
-Yo voy con Carol. -dijo Liam, cuando estaban haciendo los equipos
para jugar al soccer en el jardín de su casa.
-Pues yo con Bree, que juega al soccer de verdad. -dijo Eleanor. Las
chicas se repartieron y la madre de Carol les lanzó el balón desde
la ventana de la cocina.
Estaban jugando como niños pequeños. Patadas entre ellas, una se
colgaba en la espalda de la otra... Oliver, Tyler y Sammuel se
pararon para mirarlas.
-Yo me pregunto porque me hicieron esto a mi... -dijo Oliver
mirándolas. Sam no pudo evitar reírse.
-¿Qué? -preguntó, ahogado en una risa.
-Me humillaron en público. -se quejó Oliver.
-¿Quieres decir como tú hiciste con ellas antes? -preguntó Sam.
Davis salió de su casa y se acercó a saludar a Sam.
-¿Cómo estás, colega? -le preguntó, chocando las manos.
-Aquí... -dijo él sonriendo.- ¿Me haces un favor? Cambiale el
sitio a Bree.
-Claro. -dijo sonriendo Davis. Entonces silbó y todos lo miraron.-
Bree, cambio. Yo también quiero jugar.
Bree le sonrió a Caroline y salió corriendo del campo que los
pequeños habían improvisado en el jardín de su casa. Davis ocupó
su lugar. Amenazó a Carol con la mirada y ella hizo lo mismo. Bree
se acercó a Sam, riéndose.
-¿Cómo estás? -le preguntó Sam, abrazándola.
-Bien. Contenta de estar en casa otra vez. -dijo Bree.
-Bree, ¿podemos hablar? -le preguntó Oliver. Bree lo miró
sorprendida.
-¿Tú y yo? Creo que paso... -dijo mirándolo.
-Por favor, no le guardes rencor. -intervino Tyler.
-No te preocupes, en el fondo le agradezco que me haya unido con
ellas. -dijo Bree, sonriendo. Después miró a Sam.- ¿Comemos
juntos? -le propuso.
-Claro. Vamos a BridgeFood. -dijo él sonriendo. Pasó su brazo sobre
los hombros de ella y los dos se fueron a comer juntos.
Alexis esperó el tren hacia Nueva York. Cuando llegó subió a él y
se sentó en una esquina con los cascos puestos. Estaba moviendo las
manos y golpeando las uñas contra la mesa al ritmo de una canción
cuando unas adolescentes se acercaron a ella con una sonrisa. Ella
arrancó uno de los auriculares y las miró.
-¿Nos firmas un autógrafo? -le preguntó una de ellas.
-Claro. -dijo sonriente Alexis. Firmó una hoja a cada una.
-Gracias. -dijo la adolescente, antes de irse con su amiga. Ella
volvió a ponerse el auricular y esperó hasta llegar a Nueva York.
Como hacía siempre, primero dio un paseo. Notaba las miradas sobre ella y eso le gustaba. Después entró al bar donde solía comer. Se sentó en su mesa habitual y pidió lo de siempre. La camarera la había reconocido. Comió sola, pero con las miradas sobre ella, otra vez. Cuando estaba a punto de levantarse e irse él entró por la puerta. Al verla le sonrió y en vez de sentarse en la mesa de su lado, se sentó con ella.
Como hacía siempre, primero dio un paseo. Notaba las miradas sobre ella y eso le gustaba. Después entró al bar donde solía comer. Se sentó en su mesa habitual y pidió lo de siempre. La camarera la había reconocido. Comió sola, pero con las miradas sobre ella, otra vez. Cuando estaba a punto de levantarse e irse él entró por la puerta. Al verla le sonrió y en vez de sentarse en la mesa de su lado, se sentó con ella.
-Hola. -dijo él.
-Hola. -contestó ella.
-Jason Bailey. -dijo él ofreciéndole la mano para estrecharlas.
-Alexis Thomson, un placer. -dijo ella tomando su mano y
estrechándola.
-El placer es mío. -dijo él, sonriente. Los dos miraron el teléfono
de Alexis, que estaba sonando encima de la mesa. Era Peter. Alexis
dudó un segundo pero después cortó la llamada.- ¿La fama?
-preguntó él riendo.
-La fama... -dijo ella, sonriente.
-¿Dejas que te invite a un café?
-Por supuesto.
A plena luz del día el cartel del bar donde trabaja no parece tan
bonito como lo parece por la noche. Estaba cerrado, pero ella sabía
que alguien iba a estar dentro. Cogió la llave de la puerta y la
abrió despacio. Dentro cuatro chicas jóvenes barrían y otra mujer
miraba unos papeles encima de la barra.
-¿Qué diríais si vuestra estrella volviera? -preguntó, llamando
la atención de todas.
-¡Erika! -dijeron todas a la vez.
-¡Estoy de vuelta! -gritó ella, levantando los brazos.

Peter buscate a otra, ya no me gusta Lexy!!!!!
ResponderEliminarMássss Noveeee!!!