-En primer lugar, chicas, quiero que le deis la bienvenida a Brianna Parsons y a Cassandra John. -dijo Goldman el treinta y uno de diciembre, el en último entrenamiento del año, pero no de la temporada. Las chicas, del equipo femenino mayor de Duendes Verdes miraron a las nuevas y les sonrieron.
-Gracias, Goldman. -le dijo Cassandra.
-Como capitana os quiero decir que es un placer teneros
de vuelta en mi equipo. -les dijo Lilly. Del otro equipo que lideró
Lilly, trece años antes, solo otra jugadora más seguía en Duendes
Verdes. Esa jugadora era Margarett Hayman, pívot.
-Bueno, vamos a lo que vamos. -dijo Goldman,
interrumpiendo.- Empezamos con un once. -era un juego en el
que solo eran necesarios once jugadores, donde jugaban tres contra
dos. Brianna y Cassandra, amigas desde los tres años, se miraron, se
sonrieron y se pusieron juntas a defender. Lo que no sabían era que
habían perdido forma física.
-¡Mamá! Estoy en casa. -gritó entrando en la casa
donde había crecido. Nadie contestó e interpretó que estaba sola.
Entró en el salón y observó la foto que su madre tenía sobre la
chimenea. La foto con sus amigos. Sonrió y pensó que algún día
ella tendría una foto de su hijo así.
Subió las escaleras y entró en su habitación. Primero
respiró profundamente para absorber la mayor parte de olor de su
habitación cuanto pudiera. Después, se adentró y abrió el
armario. Buscó entre ropa y recuerdos y entonces encontró justo la
caja que encontrar. La sacó con cuidado, la dejó encima de la cama
y la abrió.
Allí dentro estaban sus recuerdos del instituto. No
solo lo que tenía que ver con el equipo de baloncesto, sino todo lo
demás también. Recuerda cuando entró en noveno grado con quince
años y todo era nuevo para ella. El instituto era un universo aparte
para ella, y con él llegaron los nuevos amigos unidos a los viejos
conocidos. Era suplente en el equipo de baloncesto y apenas jugaba,
pero allí seguía.
En décimo grado, con dieciséis años. Una edad muy
bonita, pero también difícil. Parecía que todos los profesores los
odiaban, los estudios se hacían cada vez más largos y los recreos
más cortos. Ya no eran los pequeños del instituto. Pensaban que lo
sabían todo acerca del instituto, pero en realidad, no tenían ni
idea.
El undécimo grado llegó y los diecisiete con sus
hormonas alocadas. La habían aceptado en el equipo de baloncesto y
jugaba todos los partidos, no de titular, pero jugaba. Había
conocido a Brandon y ninguno se anduvo con rodeos ese año. Pocos
meses después de conocerse ya se estaban besando en cualquier
esquina. Las clases eran más divertidas y estaban descubriendo
rincones del instituto que nunca se habían ni imaginado.
El duodécimo grado era el mejor año de todos. Conocían
el instituto, a sus profesores y su forma de vida. Con Brandon había
explorado las relaciones sexuales y, con Megan, los celos. Era
titular de Duendes Verdes. Brianna, Cassandra, Noel, Ryan y Will se
habían convertido indispensables en su vida y, sin que ella lo
supiera todavía, Eric también. Fue un año muy duro pero lo
consiguió, se graduó.
Claramente la canción que define su paso por el
instituto es: What doesn't kill you makes you stronger.
No sabía exactamente el porqué estaba haciendo eso.
Pero se acababa otro año más y quiso recordar su paso por el
instituto.
-¿Mery? -le preguntó Noel, acercándose a la mesa
donde su ex-novia estaba sentada. Últimamente pasaba mucho tiempo en
Cazadores de Duendes.
-Hola, Noel. -ella se levantó, le sonrió y le dio un
beso en la mejilla.
-¿Y tú por aquí? -le preguntó Noel.
-Es que tengo que trabajar y me siento muy tranquila
aquí. -explicó Mery.
-¿Te traigo algo? -le preguntó Noel.
-Aquí tiene su café. -intervino Tara con un café en
sus manos, entonces se dio cuenta de que su marido era el que estaba
con su cliente.- Hola, cariño. -se acercó a él y le dio un beso.
-Tara, ella es Mery.
-¿Mery? ¿Mery Murray? -preguntó ella. Mery asintió.
-La misma. ¿Nos conocemos? -le dijo Mery.
-Bueno, en realidad yo te conozco a ti. Noel, Ryan y
Brianna me hablaron mucho de ti. -dijo estrechando la mano con ella.
-Supongo que todo lo que te contaron no es bueno. -dijo
Mery, pensando que le habrían contado lo que le había hecho a
Brianna.
-Nadie es un ángel. -le contestó Tara. Entonces miró
a Noel.- Tus hijas están en la cocina.
-Vale. Bueno, Mery, me voy que tengo vamos a celebrar
Noche Vieja en casa de mi padre. -le dijo Noel a su ex-novia. Ésta
le sonrió, Noel se fue a buscar a sus hijas y Tara siguió con su
trabajo. Tan solo le quedaban unas horas y después cerraría para
celebrar el fin del año con la familia de su marido.
Ryan y Mónica estaban ya en casa de Adam, mirando fotos
de cuando eran pequeños.
-Mírate en esta foto. -le dijo Mónica, enseñando una
foto en que Ryan salía poco favorecido por la cámara.
-Guarda eso, Mo. -le dijo apartando la fotografía.
-¿Y esto? -entonces sacó un álbum de fotos donde en
la mayoría de ellas salía Brianna. Heather llegó y miró por
encima de las cabezas de Ryan y Mónica, que estaban sentados en el
sillón, y sonrió.
-Son las fotos que había en casa de mi hermana. En
todas o casi todas está Brianna. Y en muchas de ellas, vosotros
también. -le dijo más específicamente a Ryan. Y así era. El
timbre sonó y Ryan fue a abrir. Era Will.
-Ryan, hola. -dijo Will sorprendido.
-Will, ¿cómo estás? -le dijo Ryan sonriente.
-Bien. ¿Está Heather?
-Claro. Pasa. -le dijo debido al frío que hacía fue y
a que la nieve seguía cayendo. Entonces, Heather llegó con una foto
en la que salían Brianna y William en la mano.
-¡Will! Cuanto tiempo, cariño. -ambos se tenían mucho
aprecio. Heather le dio un abrazo.
-Venía a desearte un feliz año nuevo. -dijo William.
-Gracias, e igualmente. ¿Dónde vas a cenar? -le
preguntó Heather, acariciándole el brazo.
-En casa de mis padres.
-Mándales recuerdos de mi parte. -dijo Heather.
Entonces se dio cuenta de que Will estaba mirando la foto que ella
tenía en la mano. Heather le dio la foto a William.- Toma, para ti.
-No, Heather. Solo me extrañó que la tuvieras en la
mano. -dijo William, queriendo devolverla.
-De verdad, Will, quédatela.
William le volvió a sonreír y otra vez la abrazó.

aawwww ¡Que lindo!
ResponderEliminarMássss Noveee!!!