Después
de ocho meses desde el regreso de las primas las cosas cambiaron
mucho. Elle y Damien decidieron volver a Nueva York y hacer el examen
de ingreso a la universidad de Derecho juntos. Ahora ambos estudiaban
derecho en la gran ciudad y vivían en un apartamento enano. Pero,
como ellos decían, si sobra amor nunca falta espacio. Se adaptaron
muy bien a la nueva ciudad, nuevos vecinos, la nueva universidad y
los nuevos compañeros. Tanto que formaban parte de un grupo de
amigos de la misma clase. Ellos eran, Tiffany -la amiga de Andrew a
la que conocieron la primera vez que estuvieran en NY-, Rome, Jared,
James, Ethan, Chad, Ross, Michael, Elle y Damien. Todo lo hacían
juntos.
-No
tengo ganas de ir a clase por la tarde... -se quejó Rome, a la hora
de la comida, en el Gu-Gu.
-Pero
tienes que ir. Mañana hay examen y te conviene atender a lo que diga
el profesor. -le dijo Ross. Sandy llegó con la comida y los saludó.
-Hola
chicos. Aquí tenéis vuestra comida. -dijo con la sonrisa en la
cara.
-Gracias,
Sandy. -le dijo Tiffany, su mejor amiga.
-Elle,
¿cómo están Andy y Alex? -le preguntó la camarera que siempre se
preocupaba por el hombre que la acompañó a Londres para resolver
sus problemas amorosos.
-Muy
bien, siempre les digo que vengan de visita pero están ocupados con
las clases... -dijo Elle.
-Bueno,
mándales saludos de mi parte.
-No
te preocupes. -Elle le sonrió y ella volvió a la cocina.
-¿Alguna
vez os imagináis como estaréis dentro de cinco años? -preguntó
James, que era el más filósofo del grupo.
-Sin
duda alguna, en Nueva York. -dijo Chad, que amaba la ciudad, como
todos.
-Trabajando
en un bufete de abogados. El mejor bufete de abogados. -Ethan tenía
mucha imaginación.
-Yo
a veces pienso en mi futuro y lo que me gustaría hacer. Me
encantaría formar nuestro propio bufete, nosotros juntos. Nuestros
propios jefes. Que funcione, triunfar... -dijo Elle.
-Que
soñadora. -se rió Damien, su novia le dio en el pecho.
-Pues,
¿por qué no intentarlo? -Michael siempre apoyaba las ideas
soñadoras, tenía fe en si mismo y en el resto.
-A
mi me encantaría. -la apoyó también Tiffany.
-Dejamos
los sueños para luego y apurar que en media hora empieza nuestra
clase con el señor Guizz, y como lleguemos tarde nos mata. -dijo
Ross, que no le gustaba llegar tarde a ningún lado.
Damien
y Elle decidieron independizarse e irse juntos a Nueva York. En
cambio, Alexis y Andrew seguían viviendo en Wilmington. No en casa
de los padres de ella, pero si cerca de toda su familia. Andrew había
empezado a estudiar historia en la universidad y le iba muy bien.
Mientras que Alexis había escogido Matemáticas, aun que también se
dedicaba al baloncesto con su equipo y era la niñera de Kevin muchas
tardes. Aparte de eso, seguía viéndose con sus compañeras del
instituto Naomi y Judith. Esa tarde estaba sola con Andrew, haciendo
algunos ejercicios de su clase de Física, cuando su móvil sonó. Al
ver el nombre del novio de su mejor amiga bufó. Estaba harta de que
la llamara para que lo ayudara con las compras del bebé.
-¿Qué
quieres Tyson? Estoy estudiando. -dijo malhumorada.
-Ya...
ya... ya... -tartamudeó y Alexis tuvo que contener la risa.
-¿Qué
te pasa?
-Ya
viene, Alex. Está de parto.
-¿Cómo?
-Alexis se levantó de un salto y su novio que leía en el sillón la
miró asombrado.
-¿Qué
hago?
-¿Cómo
que que haces? Te pones el traje de plástico verde que te van a dar
y entras en la sala de partos.
-Vale,
adiós. -Alexis no pudo ni decir que iba para allá, ya que Tyson ya
no estaba del otro lado. Miró a su novio y corrió a su habitación
a vestirse.
-¿Qué
pasa? -preguntó Andrew asomándose a la puerta de su habitación
donde estaba Alexis luchando con unos vaqueros.
-Suzanne,
está de parto.
-¿Ya?
-preguntó asombrado.- Salía de cuentas la semana que viene.
-Pues
parece que se adelantó. -dijo buscando una camiseta en el armario.
-¿Quieres
que te acompañe? -le preguntó al verla tan nerviosa.
-No,
Paul y Joey me vienen a buscar. -dijo ella que le había mandado un
mensaje a sus amigos mientras corría hacia la habitación.
-Vale,
suerte. -ella le dio un pico y salió corriendo de su casa.
Paul
y Joey la pasaron a buscar y los tres se encaminaron al hospital en
el coche de Paul. Mientras iban en el coche, Alexis le mandó un
mensaje a Oliver, que estaba en su clase del instituto todavía.
Llegaron y le preguntaron a una enfermera donde estaba la zona de
maternidad. Cuando llegaron a ella se encontraron con los padres de
ambos padres sentados esperando. Alexis que conocía a los padres de
Suzanne desde hacía muchos años les preguntó.
-No
sabemos nada todavía...
De
ahí a media hora una enfermera preguntó por la familia de Suzanne y
Tyson, que entraron a ver a sus hijos mientras que el bebé iba con
el resto de bebés a la sala azul. Era un niño. Tyson salió después
de un tiempo y al ver a los amigos de su novia les hizo una seña
para que lo siguieran. Joey, Paul y Alexis lo siguieron hasta una
ventana donde se veían a todos los bebés nacidos ese día.
-Es
aquel. Segunda fila, tercera columna. -dijo señalándolo a través
del cristal. Los tres se quedaron embobados mirando al hijo de su
amiga.- Después os van a dejar pasar a ver a Sue.
-Enhorabuena.
-le dijeron los tres a la vez. Tyson rió.
-Gracias.
-les dijo antes de volver con Suzanne. Un par de horas después los
dejaron pasar. Encontraron a Suzanne con su hijo en sus brazos. Los
tres se acercaron a verlos y le sonrieron al bebé.
-¿Cómo
estás? -le preguntó Paul.
-Cansada.
Pero bien. ¿No es guapísimo? -les dijo a sus amigos que rieron de
su amiga y asintieron.- ¿Lo queréis coger?
-No,
no... -dijo Joey dando un paso atrás.
-No,
yo no. -dijo Paul uniéndose a Joey.
-La
madrina si que lo quiere coger ¿no? -dijo Tyson apoyado en la
ventana de la habitación, mirando a Alexis. Ésta lo miró y después
miró a su espalda.
-¿Yo?
-preguntó señalándose. Tanto Joey como Paul se rieron de su amiga.
Y la pareja asintió.- ¿Soy su madrina?
-Que
si. Quieres callarte y coger al niño. -le dijo Joey. Alexis sonrió
y cogió al pequeñito.
-¿Cómo
se llama? -preguntó Paul mirando al bebé desde el hombro izquierdo
de Alexis, desde el hombro derecho lo miraba Joey.
-Matthew.
-dijo Tyson. Entonces la puerta se abrió y Oliver llegó acolorado y
con un ramo de flores en la mano.
-¿Llego
tarde? -preguntó. Todos rieron de él y él se acercó a ver al
nuevo integrante del grupo.
Elle
y Damien disfrutaban del sol de la tarde en la ventana de su
minúsculo apartamento. Los dos con los refrescos en las manos.
-Me
encanta esta hora de la tarde. -dijo Elle, cerrando los ojos.- Es mi
preferida.
-Oye,
me quedé pensando en lo que dijiste esta mañana.
-¿Cuándo?
-Lo
que dijiste sobre nuestro bufete. Y es una muy buena idea. -ella se
rió.- Lo digo en serio, somos jóvenes, manejamos la informática,
tenemos contactos... ¿Qué más queremos?
-Es
difícil, pero se puede intentar...
¿Preparados para el último capítulo? Mañana llegará.
Un beso para todos.
Cris.~
Me encanto la novela :)
ResponderEliminarquiero el ultimo !!!!!!
No!! como ya ultimo?? Más me encanta!
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