-Yo conocía a tu padre y a tu tía, es más, estábamos dentro de un
grupo. Un grupo inseparable... -dijo Sasha, empezando a explicar.
-Sí, sois los de aquella foto. -dijo Francesca, señalando la
fotografía en la pared de 1986. Sasha asintió melancólica.
-Estaban Rikki, Blaine, Nonis, Sean, Louis, Danny, Derek, Thomas,
Emmett y yo. Los diez creamos el Proyecto Paradise, así era
como se llamaba el café, Paradise. En el verano de 1986,
antes de empezar el último año de instituto, abrimos las puertas
del café. El curso fue de maravilla, los diez nos organizábamos
para atender el café y las clases al mismo tiempo, todo iba sobre
ruedas. El verano fue fantástico. Pero cuando el verano terminó
tuvimos que despedirnos. Todos fueron renunciando a su parte del café
en cuanto los aceptaban en las universidades, pero a tu padre y a mi
nos rechazaron. Los dos nos quedamos con el café y él le cambió el
nombre.
-Él lo llamo Sasha, porque te amaba. -dijo Francesca. Sasha asintió.
-Oye,
podríamos cambiarle el nombre al café... -dijo Louis, una noche
estrellada, sentado en la playa al lado de su novia.
-¿Cambiarle
el nombre? ¿Estás loco? Me gusta este nombre. -dijo Sasha.
-Ya, pero
Paradise significaba estar los diez juntos. Y solo quedamos tú y
yo... -el silencio se hizo, ninguno lo estaba pasando bien con la
disolución del grupo.- ¿Me dejarías escoger a mi el nombre?
-Sí, me
da igual. -dijo Sasha.
-Y
al día siguiente llegó con los papeles del nuevo nombre del café:
Sasha's. Al principio
pensé que era un simple acto de amor, Louis era muy romántico.
-explicó Sasha.- Pero después entendí que era una especie de
recompensa. A la semana siguiente me contó que había recibido una
carta de la universidad que lo admitía ya que un alumno había
renunciado a su plaza. Y él aceptó irse a la universidad.
-Y tú lo dejaste. -dijo Francesca, interrumpiéndola.
-Sí, lo dejé. Y no terminamos nada bien. Yo le grité, lo insulté,
incluso le pegué una bofetada. Y él no hizo nada, simplemente me
dijo que lo sentía y aceptó todo aquello que yo le estaba diciendo.
-dijo Sasha, sorprendida todavía.- Cuando esto pasó, ninguno de los
chicos se había ido todavía. Además, el primero en irse fue Louis.
-Adiós,
amigo. -dijo Danny, despidiéndose de Louis. Lo abrazó y Louis dio
dos palmadas en su espalda.
-Louis...
-dijo Emmett, se acercó a él y lo abrazó, no dijo nada más.
Emmett era muy sensible.
-Venga,
tío, no llores ahora. -dijo Louis. Thomas, Derek y Blaine lo
abrazaron juntos y no le dijeron nada, no había falta. Después Sean
lo abrazó.- Cuida de mi hermana. -le dijo Louis.
-No lo
dudes... -dijo Sean. Rikki se abalanzó sobre sus brazos, emocionada.
Estaba llorando.
-Nos
veremos otra vez. -le prometió Louis, agarrándola de la cara. Besó
su frente y la volvió a abrazar. Cuando iba a abrazar a Nina, está
lo paró.
-Quiero
ser la última... -dijo mirando a los lados.
-Ya lo
eres, Nonis. -dijo Louis.
-No,
todavía falta Sasha. -dijo Nina.
-Sasha no
va a venir y lo sabes. -dijo Louis.
Su
hermana se echó a llorar y lo abrazó. Él la levantó del suelo y
le acarició el pelo. El resto del grupo se unió al abrazo.
-Yo lo estaba viendo todo, escondida detrás de una columna de la
estación de tren de Fear Hill. -explicó Sasha.- Por eso lo se. Yo
no me despedí de tu padre jamás. Y, desde aquella, ninguno de los
chicos me habla. Y la verdad es que me lo merezco, me porté como una
auténtica zorra con tu padre. Pero yo estaba dolida y tenía tanto
miedo...
-Mi padre no se lo merecía. -dijo Francesca.
-Lo se... -dijo Sasha. Miró a la mesa y respiró profundamente.-
Estaba angustiada y deprimida, y yo creía que ese era el motivo de
mi atraso. Pero después llegaron las nauseas por la mañana y los
mareos. Por eso me compré un test de embarazo. Dio positivo. Compré
otro y volvió a dar positivo. Y compré otro y dio positivo también.
Era de tu padre y no sabía como arreglar la situación. -hizo una
pausa y respiró para continuar.- Esperé y pensé demasiado en lo
que iba a hacer. Y mi decisión fue escribir esa carta. La dejé en
el buzón, pero no sabía que los Ronnie se habían mudado.
-Y la carta nunca llegó a mi padre. -dijo Francesca. Sasha negó con
la cabeza.
-Cuando lo volví a ver, mi hijo acaba de nacer. Lo encontré por la
calle y me quedé paralizada, mirando hacia él. Louis iba con Nonis
y los dos me ignoraron con una simple sonrisa de lado. Entonces pensé
que Louis ni siquiera quería conocer a su hijo. Pero meses después
entendí lo que había pasado. Yo no volví a ver a Louis, aparte de
una vez más.
-Y decidiste no contarle nada. -dijo Francesca furiosa.
-Francesca, no es tan fácil. Además, tu tía seguía viviendo aquí
y me seguía ignorando, como el resto de los chicos. Yo me sentía
tan sola y tan traicionada que no pude decírselo. Seguí adelante
con el café y crié yo sola a Peter. Años después, cuando Peter
empezó a ir a la escuela, conocí a mi actual marido, Marcus Rose.
Peter solo tenía tres años cuando empezamos a salir y Marcus fue
como un padre para él.
-Pero su padre era mi padre, Sasha. Le arrebataste la oportunidad de
conocerlo. -dijo Francesca, al borde de las lágrimas.
-Lo se, pero todo estaba yendo tan bien que no lo quería estropear.
-dijo Sasha.- Después nació mi hija y yo por fin sentí que tenía
una familia, que alguien me apoyaba.
-Te sentías sola porque querías, Sasha. ¿O pensabas que mi padre
te dejaría sola con un hijo de él?
-Ya se que no. Es más, cuando me enteré de que Louis iba a venir a
visitar a su hermana, Marcus me convenció para ir a contárselo. Yo
estaba embarazada de Sasha y llegué a casa de tu tía justo cuando
tu padre estaba bajando del coche. Pero con él bajó y tu madre
también. Louis abrió la puerta de atrás y sacó a un bebé de
coche, que supongo que serías tú. Nina, Sean y Victoria, que tenía
cuatro años, salieron corriendo a darles la bienvenida. Lo vi tan
feliz y con su familia que no se lo pude contar. Se que fui una
cobarde, pero no le quería estropear la vida a tu padre, y mucho
menos a ti y a tu madre.
-Te lo callaste todo este tiempo... -dijo Francesca, negando con la
cabeza.- ¿Peter lo sabe?
-No, solo Marcus y yo lo sabemos, nadie más.
-¿Él nunca te preguntó quién era su padre?
-Sí, un millón de veces. Yo siempre le dije que no era importante,
hasta que fue mayor y le conté que había sido un accidente, que yo
no sabía nada de su verdadero padre. Y a Peter no le importó, él
quiere a Marcus como si fuera su padre. -dijo Sasha, que estaba
empezando a desesperarse.- Por favor, Francesca, no digas nada. Deja
que yo lo arregle, poco a poco. Se lo contaré a Peter primero y
después hablaré con tu padre...
-Sasha, eso no va a poder ser... -dijo Francesca, preparándose para
dar la noticia.- Mi padre ya no lo puede saber.
-Francesca, más vale tarde que nunca. -dijo Sasha, convencida de que
podría arreglarlo todo.
-Esta vez es demasiado tarde. -dijo Francesca levantándose de la
silla. Sasha también se levantó.- Sasha, mi padre se murió el
pasado septiembre.
Al decir esto, Sasha se quedó tan helada que cayó sobre la silla.
La miró unos segundos y después se echó a llorar. En ese momento,
Marcuas abrió la puerta del café con sus llaves y Francesca se fue
de allí.

Uhhh son hermanosss, quiero ver la reaccion de Peter!!
ResponderEliminarMásss NOVeee!!!