La fiesta estuvo tan bien y tan divertida que hizo que Francesca
volviera más tarde de lo prometido. Como consecuencia se levantó
tarde. Cuando lo hizo no había nadie en la cocina, entonces buscó
por el salón, donde encontró a George.
-George, ¿y mis tíos? -preguntó Francesca.
-Están en casa de los Hudson, los vecinos. -dijo George, limpiando
la parte de arriba de un mueble.- Dijeron que en cuanto pudiera que
fuera a su casa.
-Gracias. -dijo Francesca.
Subió a su cuarto, se duchó, se vistió y se fue a casa de los
vecinos. En cuanto se estaba acercando ya olió a la barbacoa y
escuchó las conversaciones. Se acercó a la puerta y Blake, que
pasaba por delante, le abrió sonriente.
-¡Mirad quién está aquí! -gritó Blake, llevando a Francesca
hasta la parte de atrás, donde estaban haciendo la barbacoa.-
Francesca, él es mi padre, Blaine.
-Es un placer, Francesca. -dijo Blaine, con su delantal de cocinar
puesto.
-Igualmente. -dijo Francesca.- Sean, ¿dónde está Nina? -preguntó
Francesca.
-Está en la cocina con Rikki. -dijo Sean.
-Por esa puerta. -le dijo Blaine.
Francesca les sonrió y entró por donde le señalaban. Pasó por un
comedor y vio la puerta de la cocina al final. Iba a entrar, pero
escuchó sollozos. Así que se puso a escuchar detrás de la puerta.
-¿Cómo que Louis se murió? -preguntó Rikki, que estaba llorando.
Francesca puso una mano sobre su pecho para respirar tranquila.
-Sí, en un incendio.
-¿Cuándo?
-El pasado septiembre. Por eso Francesca está pasando el verano con
nosotros. Gabriella nos pidió que la separamos de su casa, piensa
que le va a hacer bien. Además cree que conocernos la ayudará a
superar lo de su padre.
-¿Ella no os conocía? -preguntó Rikki. No hubo contestación, pero
Francesca supuso que Nina simplemente negó con la cabeza.- ¿Y cómo lo está
llevando?
-Bueno, solo lleva cuatro días con nosotros y somos extraños para
ella. -explicó Nina.- Intento que me cuente como está y como lo
lleva, pero no lo consigo. Ayer mismo la llevé de compras para
conocernos mejor, pero no quiere abrirse conmigo.
-¿Qué pasó? -preguntó Rikki después de sonarse los mocos.
-Nada, simplemente nombró a Louis para preguntarme por su infancia,
por su vida aquí, en Fear Hill.
-¿Y qué le contaste? -preguntó Rikki con un tono de preocupación
que sorprendió bastante a Francesca.
-Nada, Rikk. ¿Qué le voy a contar? -dijo Nina.
-Menos mal...
-Creo que es muy pronto. Pero también siento que aceptó a venir
aquí para conocer un poco más de su padre. Pero yo no le puedo
contar la historia. -dijo Nina.
-Tranquila, estamos todos para ayudarte. -dijo Rikki. Se volvió a
sonar la nariz y hubo un silencio grande. Francesca pensó que sería
un buen momento para interrumpir.
-¿Nina? -preguntó desde fuera. Después se asomó a la puerta de la
cocina y la vio colocando unos vasos mientras Rikki estaba girada
hacia el fregadero. Claramente ambas estaban disimulando.- Estás
aquí... -dijo con una sonrisa.
-Hola, cielo. ¿Cómo dormiste? -preguntó Nina.
-Profundamente... -bromeó Francesca. Las tres se rieron, aun que sin
ganas.- Solo venía a saludaros.
-Ahora vamos para allí. -dijo Nina.
-Eso, controla a esos hombres que son un desastre... -dijo Rikki sin
girarse. Francesca soltó una pequeña risa y las dejó solas otra
vez. Volvió al jardín, donde los cuatro hombres preparaban la
barbacoa.
-Francesca, ¿quieres ayudar? -preguntó Sean.
-No, gracias. No tengo buena mano con la cocina. -dijo Francesca.
-¿Eso qué más da? ¿Crees que alguno de nosotros sabe cocinar de
verdad? -dijo Blaine.- Vamos, ven.
Francesca se acercó y los ayudó a cocinar un poco la carne. Pocos
minutos después, Rikki y Nina salieron al jardín con la vajilla.
Pusieron la mesa y cuando la carne estuvo lista se sentaron a comer.
-¿Qué te pareció la fiesta ayer, Francesca? -preguntó Rikki.
-La verdad es que me impresionó mucho. Lo pasé realmente bien. Lo
que más me sorprendió fue la cantidad de grupos locales que hay
aquí... -dijo Francesca, comiendo.
-Sí, somos un pueblo muy artístico. -dijo Blaine.- ¿Cuál fue el
que más te gustó?
-HF. -dijo Francesca.
-¿Esos quiénes son? -preguntó Nina.
-Es el grupo de Sasha. -dijo Blake.
-¿Sasi tiene un grupo musical? ¿Quién lo iba a decir? Su madre y
su hermano nunca fueron de cantar y bailar. -dijo Nina, sorprendida.
-¿Sasha tiene un hermano? -preguntó Francesca.
-Sí, Peter. -dijo Blaine.
-El grupo de Sasha fueron los mejores anoche. -dijo Blake. Su hermano
le tiró una servilleta y todos se rieron.
-Es que Sasha es la novia de Blake. -le explicó Ian a Francesca.
Ella asintió y sonrió. Entonces comprendió que la noche en la que
ella nadaba en la piscina desnuda, el que se asomó al muro fue
Blake. Y la voz femenina que lo llamaba era la de Sasha. Entendió
que llamaba a sus vecinos al escuchar una voz, pero que él no sabía
que la que estaba allí esa noche era ella. Menos mal...

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