viernes, 9 de mayo de 2014

07.-La dieta.

Taylor y Emma, estaban en casa de Brooke, mirando vestidos de novias en revistas. Las tres pararon cuando Micaella llegó escandalizada al salón.

-Chicas, no sabéis de lo que me acabo de dar cuenta. -dijo Micaella.

-Si no nos lo cuentas, no. -dijo Emma.

-Engordé cuatro quilos en el último año... -dijo Micaella.- Necesito adelgazar.


-¿Para qué? -preguntó Brooke.

-Cariño, se acerca tu boda. Además, yo sigo soltera. Tengo que adelgazar como sea. -dijo Micaella.

-Yo la verdad es que últimamente también estoy engordando. -dijo Taylor.

-¿Por qué no nos ponemos a dieta? Juntas seguro que es más fácil adelgazar. -propuso Micaella.

-Vale, me apunto. -dijo Taylor.

-Yo también. Un par de quilos menos no me vendrían mal. -dijo Emma.

-Si os ponéis todas a dieta yo también. Pero yo no para adelgazar, sino para mantenerme. No quiero engordar justo antes de casarme. -dijo Brooke.

-Perfecto, las cuatro a dieta a partir de ya mismo. -dijo Emma.

-¿Cómo lleváis lo del vestido? -preguntó Micaella, sentándose con ellas.

-Bueno, lo que pasa es que a Brooke no le sirve nada. -dijo Taylor.

-¿Quieres ayudarnos? -propuso Emma.

-Claro. -dijo Micaella.

-No. -interrumpió Brooke.- Para ti tengo otra tarea.

-¿Qué tarea?

-Necesito que me ayudes con el banquete, con la comida. -le dijo Brooke.

-¿Me lo dices ahora que acabo de empezar mi dieta oficialmente? -le dijo Micaella. Todas se rieron.- Bueno, de todas formas no me voy a negar.

-Gracias. -dijo Brooke, dándole un pequeño abrazo.

El teléfono sonó y Brooke lo cogió. Era Paul. Le estaba proponiendo salir con un amigo de él que estaba en la ciudad y que quería que conociera. Brooke le dijo que porque no comían todos en su casa. Paul aceptó y le dijo que invitara a Micaella también.

-Mica, tenemos invitados para cenar. -le dijo Brooke.

-¿Invitados? -preguntó Micaella.

-Sí, Paul y un amigo suyo que está en la ciudad y que quiere que lo conozca. -explicó Brooke.

-Bueno, pero tendrán que comer de dieta. -avisó Micaella.

-Podéis hacer un ensalada y pescado a la plancha, eso no engorda. -propuso Emma.

-Que buena idea. -dijo Brooke.

-Pero no tenemos pescado. -dijo Micaella.

-Voy a comprarlo ahora yo. -dijo Brooke, levantándose.

-Vale, mientras nosotras nos quedamos aquí. -dijo Micaella. Cuando Brooke estaba saliendo por la puerta le gritó.- No compres cerveza que eso engorda.

En cuanto Brooke salió por la puerta, sus amigas se pudieron a hablar del tema prohibido delante de ella: La despedida de soltera. Finalmente decidieron que dejarían a Ava Wilson y Emily Jones prepararla. Ambas eran muy amigas de todas y estaban invitadas a la boda.

Cuando Brooke volvió a su casa Emma y Taylor ya se habían ido. Brooke y Micaella, juntas, prepararon la cena y se arreglaron un poco. Brooke se puso un vestido azul, con una chaqueta de punto blanca y unos zapatos blancos llanos. Micaella unos vaqueros, una blusa negra y unas botas negras también. Justo cuando estaban poniendo la mesa para cuatro, el timbre sonó. Brooke fue a abrir y se encontró con Paul y su amigo.

-Buenas noches, chicos. -dijo con una sonrisa, dejándolos entrar. Cuando Paul entró le dio un beso.

-Brooke, él es Connor, compañero del equipo de football, toda la vida. -dijo Paul.- Connor, ella es Brooke, mi futura mujer.

-Encantada. -dijo Brooke.

-Es un placer. -dijo Connor.

-Espera, que te presento a mi compañera de piso y amiga. ¡Mica! -le gritó.

En cuanto Micaella vio a Connor se quedó plasmada. Connor era alto, un poco menos que Paul, rubio y de ojos azules. Tenía un buen cuerpo, trabajado, pero no demasiado. Micaella creía que se iba a desmayar de la impresión.

-Hola, soy Micaella, amiga de Brooke. -dijo presentándose.

-Yo Connor, amigo del novio. -dijo Connor, riéndose.

-La cena ya está lista. Sentaros, que ahora traemos la comida. -dijo Brooke. Brooke y Micaella fueron a la cocina.- Mica, ¿podías disimular un poco más? Un poco más y te babas.

-¿Tú lo viste, Brooke? Está buenísimo. -le dijo Micaella, todavía impresionada.

-Sí, lo vi. Por favor, comportate. -le pidió Brooke. Las dos sirvieron la comida.

-Está exquisito, chicas. -les dijo Connor.- ¿Quién cocinó?

-Yo, yo cociné. -se apresuró a decir Micaella. Paul miró a Brooke y ambos se sonrieron.

-Enhorabuena, está buenísimo. -dijo Connor.

-¿Y tú, Connor, a qué te dedicas? -preguntó Brooke.

-Soy médico. -dijo Connor.- ¿Vosotras?

-Yo doy clase de historia a adolescentes. -dijo Brooke.

-Yo soy periodista. Escribo una columna dos veces a la semana. -explicó Micaella.

La cena terminó y Connor y Paul se fueron.


-Te digo una cosa, Brooke. Ese chico va a ser mío. -le dijo Micaella a su amiga antes de irse a la cama.

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