Taylor
y Emma, estaban en casa de Brooke, mirando vestidos de novias en
revistas. Las tres pararon cuando Micaella llegó escandalizada al
salón.
-Chicas,
no sabéis de lo que me acabo de dar cuenta. -dijo Micaella.
-Si
no nos lo cuentas, no. -dijo Emma.
-Engordé
cuatro quilos en el último año... -dijo Micaella.- Necesito
adelgazar.
-¿Para
qué? -preguntó Brooke.
-Cariño,
se acerca tu boda. Además, yo sigo soltera. Tengo que adelgazar como
sea. -dijo Micaella.
-Yo
la verdad es que últimamente también estoy engordando. -dijo
Taylor.
-¿Por
qué no nos ponemos a dieta? Juntas seguro que es más fácil
adelgazar. -propuso Micaella.
-Vale,
me apunto. -dijo Taylor.
-Yo
también. Un par de quilos menos no me vendrían mal. -dijo Emma.
-Si
os ponéis todas a dieta yo también. Pero yo no para adelgazar, sino
para mantenerme. No quiero engordar justo antes de casarme. -dijo
Brooke.
-Perfecto,
las cuatro a dieta a partir de ya mismo. -dijo Emma.
-¿Cómo
lleváis lo del vestido? -preguntó Micaella, sentándose con ellas.
-Bueno,
lo que pasa es que a Brooke no le sirve nada. -dijo Taylor.
-¿Quieres
ayudarnos? -propuso Emma.
-Claro.
-dijo Micaella.
-No.
-interrumpió Brooke.- Para ti tengo otra tarea.
-¿Qué
tarea?
-Necesito
que me ayudes con el banquete, con la comida. -le dijo Brooke.
-¿Me
lo dices ahora que acabo de empezar mi dieta oficialmente? -le dijo
Micaella. Todas se rieron.- Bueno, de todas formas no me voy a negar.
-Gracias.
-dijo Brooke, dándole un pequeño abrazo.
El
teléfono sonó y Brooke lo cogió. Era Paul. Le estaba proponiendo
salir con un amigo de él que estaba en la ciudad y que quería que
conociera. Brooke le dijo que porque no comían todos en su casa.
Paul aceptó y le dijo que invitara a Micaella también.
-Mica,
tenemos invitados para cenar. -le dijo Brooke.
-¿Invitados?
-preguntó Micaella.
-Sí,
Paul y un amigo suyo que está en la ciudad y que quiere que lo
conozca. -explicó Brooke.
-Bueno,
pero tendrán que comer de dieta. -avisó Micaella.
-Podéis
hacer un ensalada y pescado a la plancha, eso no engorda. -propuso
Emma.
-Que
buena idea. -dijo Brooke.
-Pero
no tenemos pescado. -dijo Micaella.
-Voy
a comprarlo ahora yo. -dijo Brooke, levantándose.
-Vale,
mientras nosotras nos quedamos aquí. -dijo Micaella. Cuando Brooke
estaba saliendo por la puerta le gritó.- No compres cerveza que eso
engorda.
En
cuanto Brooke salió por la puerta, sus amigas se pudieron a hablar
del tema prohibido delante de ella: La despedida de soltera.
Finalmente decidieron que dejarían a Ava Wilson y Emily Jones
prepararla. Ambas eran muy amigas de todas y estaban invitadas a la
boda.
Cuando
Brooke volvió a su casa Emma y Taylor ya se habían ido. Brooke y
Micaella, juntas, prepararon la cena y se arreglaron un poco. Brooke
se puso un vestido azul, con una chaqueta de punto blanca y unos
zapatos blancos llanos. Micaella unos vaqueros, una blusa negra y
unas botas negras también. Justo cuando estaban poniendo la mesa
para cuatro, el timbre sonó. Brooke fue a abrir y se encontró con
Paul y su amigo.
-Buenas
noches, chicos. -dijo con una sonrisa, dejándolos entrar. Cuando
Paul entró le dio un beso.
-Brooke,
él es Connor, compañero del equipo de football, toda la vida. -dijo
Paul.- Connor, ella es Brooke, mi futura mujer.
-Encantada.
-dijo Brooke.
-Es
un placer. -dijo Connor.
-Espera,
que te presento a mi compañera de piso y amiga. ¡Mica! -le gritó.
En
cuanto Micaella vio a Connor se quedó plasmada. Connor era alto, un
poco menos que Paul, rubio y de ojos azules. Tenía un buen cuerpo,
trabajado, pero no demasiado. Micaella creía que se iba a desmayar
de la impresión.
-Hola,
soy Micaella, amiga de Brooke. -dijo presentándose.
-Yo
Connor, amigo del novio. -dijo Connor, riéndose.
-La
cena ya está lista. Sentaros, que ahora traemos la comida. -dijo
Brooke. Brooke y Micaella fueron a la cocina.- Mica, ¿podías
disimular un poco más? Un poco más y te babas.
-¿Tú
lo viste, Brooke? Está buenísimo. -le dijo Micaella, todavía
impresionada.
-Sí,
lo vi. Por favor, comportate. -le pidió Brooke. Las dos sirvieron la
comida.
-Está
exquisito, chicas. -les dijo Connor.- ¿Quién cocinó?
-Yo,
yo cociné. -se apresuró a decir Micaella. Paul miró a Brooke y
ambos se sonrieron.
-Enhorabuena,
está buenísimo. -dijo Connor.
-¿Y
tú, Connor, a qué te dedicas? -preguntó Brooke.
-Soy
médico. -dijo Connor.- ¿Vosotras?
-Yo
doy clase de historia a adolescentes. -dijo Brooke.
-Yo
soy periodista. Escribo una columna dos veces a la semana. -explicó
Micaella.
La
cena terminó y Connor y Paul se fueron.
-Te
digo una cosa, Brooke. Ese chico va a ser mío. -le dijo Micaella a
su amiga antes de irse a la cama.

JAjaja me cae genial Mica!!!
ResponderEliminarMássss NOveee!!!