-Buenos días, hijo. -le dijo su padre, besando su
cabeza.
-Hola.
-¿Cómo dormiste? -le preguntó ayudándolo a vestirse.
-Bien.
-Hoy tienes entrenamiento. -le recordó.- Te va a ir a
buscar la Tía Brianna después del entrenamiento.
-Vale.
-Vete a desayunar que si no tu madre se va a enfadar.
-el niño fue hasta la cocina y su madre le sirvió el desayuno. Ryan
se despidió de su familia y se fue a trabajar en su clínica de
ortodoncia. Mónica llevó a Danniel a la escuela y cuando lo
acompañó hasta la puerta se encontró con Cassandra, dejando a
Leyda en la puerta.
-¡Mónica! ¿Cómo estás? -la saludó Cassandra.
-Hola, Cassie. Hola, Leyda. -dijo Mónica.
-¿Y tú cómo estás, Danny? -le preguntó Cassie.
-Bien.
-Cariño, entrad que sino llegaréis tarde. -les dijo
Mónica a los niños. Cada uno besó a su madre y cada una de ellas
se fue por su camino, Mónica al centro a hacer la compra y Cassandra
a buscar a Brianna para ir a correr como hacían todas las mañanas.
Durante las clases Danniel estuvo acompañado de sus dos
mejores amigos: Jared y Albert. Los tres se conocían casi desde el
nacimiento y eran amigos desde entonces. La única diferencia entre
ellos era su deporte favorito. Jared jugaba al soccer. Albert se
había decidido por el baseball. Y Danniel, por supuesto, era jugador
de baloncesto. La tarde llegó y con ella el entrenamiento de Danniel
con su equipo. Su entrenador era Brandon Cooper, ex-novio de Kayla y
compañero de equipo de su padre.
-Chicos, tengo una buena noticia. -les dijo Brandon esa
tarde.- Este sábado vamos a jugar nuestro primer partido. -todos los
niños lo celebraron y aplaudieron. Ahora, cada uno con su papá o su
mamá.
El entrenamiento había terminado y Brianna esperaba a
Danniel en la puerta. Saludó a Brandon y después, de la mano de
Danniel, se fueron al otro pabellón.
-¿A dónde vamos, tía? -le preguntó Danniel.
-A buscar a Molly. -le dijo Brianna.- Está entrenando y
termina en media hora. Si apuramos seguro que llegamos a los últimos
minutos del entrenamiento y a la elección de capitana. ¿Quieres ir?
-el niño asintió feliz y los dos caminaron más rápido para llegar
a ver un poco del partido que estaban jugando entre ellas las chicas
de Duendes Verdes.
-Pásala Catherine, pásala. -le gritó William a su
pívot.
-¡Estoy sola! -le gritó Molly desde la linea de
triple. Recibió el balón, tiró a canasta y el balón entró. Lo
celebró con su compañera, Catherine, que le había dado un pase
excelente. Brianna miró a su sobrino y lo vio sorprendido por el
triple que había metido su casi tía.
-¿Viste el triple? -le preguntó Brianna.
-Si, moló mucho... -dijo él mirando a la pista donde
las chicas seguían haciendo cosas impresionantes para Danniel.
-Última canasta, última canasta. -gritó William,
anunciando que pronto se terminaría el entrenamiento. Mery Halder
metió la última canasta en un contraataque sola.- ¡Bien, Mery!
Venid. -ordenó William.- ¿Habéis pensado ya en una capitana?
-No, hemos decidido que preferimos votarlo ahora,
contigo. -le informó Christine.
-Entonces, votemos. -dijo William.- Solo se puede votar
por una jugadora y lo haremos si alguien la propone.
-Yo propongo a Molly. -dijo Daphne, su mejor amiga.
-Yo a Christine. -dijo Cecilia, pívot.
-Yo a Sarah. -añadió Lucy, alero.
-¿Ninguna más? -preguntó William, ninguna dijo nada
lo que implicaba que deberían empezar a votar.- Muy bien, votos a
Sarah. -tres votos, Lucy, Anna y Sophia.- Tres votos. Votos para
Molly. -cuatro votos, Daphne, Danielle, Christine y Catherine.-
Cuatro votos. Votos para Christine. -cinco votos, Cecilia, Karla,
Sarah, Molly y Mery.
-¿Y tú a quien votas? Porque tu voto vale doble. -dijo
Danielle.
-Yo no voy a votar. Vosotras jugáis, vosotras elegís.
-dijo William.- Christine eres capitana, Molly sub-capitana.
-¿Eso que quiere decir? -preguntó Molly.
-Que después de Christine eres la que más manda.
-explicó William.- Venga, para casa.
Las chicas empezaron a recoger y Molly se acercó a
Danniel y a Brianna. Le dio un beso a Brianna y un abrazo a Danniel.
-¡Metiste un triple! -le dijo Danniel, mientras Brianna
conducía hacia casa de Ryan Evans.
-¿Te gustó? -el niño asintió.
-Jugáis todas muy bien.
-Me alegro que pienses eso. -le dijo Molly. Brianna dejó
a Danniel en su casa y después a Molly en la suya. Danniel, lo
primero que hizo en cuanto llegó fue meterse en la bañera.
-Y entonces Catherine se la pasa a Molly. Y Molly desde
triple mete la canasta. ¡Fue increíble, papá! -le dijo mientras éste lo bañaba.
-¿De verdad? -preguntó Ryan.
-Si, y después hicieron un montón de cosas chulas más.
-Si quieres este año podemos ir a ver algún partido de
Molly de vez en cuando. -le dijo Ryan. A Danniel se le dibujó una
sonrisa de oreja a oreja y su padre lo sacó de la bañera.

Máss Noveee!!!!!
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