martes, 7 de enero de 2014

Cena de reencuentro II.


-No me puedo creer que actúen como si no se conocieran... -le dijo Cassandra a Jared observando a sus amigos.

-Cassie, esto pasa. La gente crece, cambia... -dijo Jared.

-Pero yo pensé que mis amigos eran diferentes.

-Y lo eran, pero ya no son los mismos. -su mujer apoyó la cabeza en su hombro.

Cassie! -le dijo Kayla, sentándose a su lado. Cassandra le sonrió a Jared y éste se fue a hablar con Will.- ¿Cómo te va todo? Casi no pudimos hablar...

-Me va bastante bien. Me acabo de mudar a Bugle, conseguí trabajo en el hospital y Leyda irá a Duendes Verdes School. -resumió Cassandra.

-¿Te mudaste? ¡Que bien! -dijo abrazándola.

-Kayla, tú que pareces la que menos cambió de todos ellos. ¿Qué pasó? ¿Ya no somos ese grupo de amigos? -dijo Cassandra, preocupada por el mismo tema todavía.

-Mira, Cassie. Las cosas cambiaron. William volvió a Bugle, casado con Jenna y felices. Aquí solo estaba Noel. Las cosas nunca volvieron a ser como antes y ellos no volvieron a ser los amigos de antes. Brianna fue la siguiente en volver. Se encontró con que Will y Noel ya no eran tan amigos como antes y se dio cuenta de que ella ya no era la misma. Noel y Brianna son parte de su familia, por eso se siguen llevando tan bien. Después volvió Ryan, con un hijo. Sus principal preocupación era su hijo y no podía rearmar su grupo de amigos. Después llegué yo. Y ya las cosas no eran como antes. Además, estoy esperando un hijo y tengo muchas que hacer. Y aquí estás tú. Tú siempre fuiste el pegamento del grupo.

-Que pena me da. Will y Brianna son los padrinos de Leyda y apenas se hablan. -dijo mirando como Brianna hablaba con Leyda y Will las miraba mientras hablaba con Goldman.

Ah! No te lo conté. -dijo Kayla recordando algo.- Will es el nuevo entrenador de las cadetes de Duendes Verdes.

-¿De verdad? -preguntó sorprendida.

-Si, me dijeron que son muy buenas. Las mejores del club. Porque pocos años después de que nosotros dejáramos Duendes Verdes este cayó en picado. Ninguno de los equipos está en primera división, solo las chicas de Will, y creo que no ganan muchas veces...

-¿Estás bromeando no? -dijo Cassandra. Kayla negó con la cabeza. Goldman llegó y apoyó una mano en el hombro de Kayla.

-Marvin, ¿me dejas hablar un momento con ella? -dijo señalando con la mirada a Cassandra. Kayla se levantó y los dejó solos.

-Dime, Goldman.

-Verás, en los últimos años no nos está yendo muy bien con los equipos de Duendes Verdes... -dijo su antiguo entrenador.

-Si, Kayla me contó la situación del club...

-¿Ya estás enterada, entonces? -dijo Goldman. Ella asintió y él continuó hablando.- Bueno, yo venía a ofrecerte un trabajo. Son unos chicos de dieciséis y diecisiete años, no son buenos y confío en que tú puedas conseguir que eso cambie. La temporada de invierno empieza en un mes y medio, y necesitan mucha ayuda.

-¿Me estás pidiendo que entrene a un equipo de Duendes Verdes? -preguntó ella. Goldman asintió y ella le contestó.- ¿De verdad piensas que me podría negar a algo así? Claro que acepto. -Goldman le iba a agradecer, pero ella lo interrumpió.- Pero no se si podré ir todos los días, trabajo en el hospital y tengo un horario complicado.

-No pasa nada. Busca un segundo entrenador y todo solucionado. -dijo Goldman.- De verdad que me haces un favor aceptando esto. Tus jugadores están aquí, después te los presento.

-Espera a que mi segundo entrenador acepte el puesto. -dijo mirando a Kayla. Se levantó y se volvió a acercar a ella.- Oye, Goldman me acaba de ofrecer entrenar a un equipo y necesito un segundo entrenador.

-¿Me estás pidiendo que sea la segunda entrenadora de tu equipo? -su amiga asintió.- ¿Estás loca? Voy a tener un bebé en seis meses y es mucha responsabilidad.

-Por eso te lo estoy pidiendo a ti. Por favor, Kayla. Hazlo por mi... -dijo haciendo un puchero.

-Está bien... Pero...

Perfecto! -Cassandra la interrumpió con un abrazo.- Ven, Goldman nos va a presentar a nuestros chicos.

-¿Chicos?

-Si, de último y penúltimo año. -dijo Cassandra.

En esa edad tienes las hormonas a baño maría! Ya me arrepiento de haber aceptado.

-No te puedes echar atrás... -la amenazó Cassandra. Kayla se rió y las dos fueron a conocer a sus chicos.

-Vamos a ver, patanes. -empezó Harry Goldman delante de diez adolescentes.- Estas son vuestras nuevas entrenadoras.

-¿Dos chicas? -preguntó uno, bastante alto, seguramente ala-pívot.

-Si, dos mujeres, Mashall. -le dijo Goldman.- Son antiguas jugadoras de Duendes Verdes, saben como va la cosa, así que cuidado. Ellos son: Sheldon Cannon, Harry Willer, Peter Smith, Ted Halder, Brandon Forbes, Wesley Marshall, Charles Duff, Michael Mern, Eric Rose y Paul Berry.

-Encantadas. -dijo sonriente Cassandra. Ninguno de ellos contestó.

-Empezamos bien. -le susurró Kayla a su compañera.

-Bueno, empezáis el lunes, a las cinco. -dijo Goldman. Los chicos se fueron y Goldman miró a la chicas. Al ver su expresión facial se dio cuenta de en lo que las había metido.

-No sabes lo que son, Jared. Ninguno me contestó. -le susurró Cassandra a su marido mientras acostaban a Leyda, después de la cena.

-Ya mejorarán, Cassie. Dales tiempo.


-¿Tiempo? ¿Y quién me da tiempo a mi? -se quejó ella. Jared la abrazó y los dos salieron de la habitación de la pequeña.

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