sábado, 16 de marzo de 2013

50.-Verso acabado, punto.























Después de la detención del matrimonio Colorado fueron sorriendo al hospital, y allá operaron a Alicia. La operación salió mas que bien y la pequeña volvió a sonreir como siempre, y su familia también. Volvió feliz a casa y siguió con la escuela, sus amigos, el ballet, molestando a Edu, a sus padres...

Carolina y Joe tuvieron que volver a Londres y ella sigue estudiando de Oxford. Logrará ser una gran doctora. Pero desde que pasó lo de su hermana decidió dedicarse a los niños. Hizo pruebas en un hospital infantil donde encontró trabajo mientras estudiaba. Todos los niños la aman y ella a ellos. Pero más ama a Joe, que encontró un gran trabajo enseñando Español en un curso para adultos.

Óscar, Alejandra y Antonio se tuvieron que mudar a otra casa más grande, porque esperando a un nuevo miembro esa casa les quedaba chica. Óscar sigue trabajando en la informática y le va muy bien. Armó una pequeña empresa con unos amigos y les va bien. A Alejandra también le iba bien, eso de ser avogada siempre fue su sueño y lo consiguió.

Ana, Bea y Soraya estaban bien. La vieja Ana seguía viviendo en la mansión Espósito, pero Bea y su marido le hacen compañía todo el tiempo desde que se mudaron con ella. Y Soraya vivía con su nuevo novio y esta vez toda la familia espera que dure esa relación.

Lucía y Diego, su ahora marido y padre de una hermosa criatura llamada María, como la madre de Lucía. Vivían muy cerca de Óscar y su familia y solían ir a visitar a la familia Lanzani mucho.

Nunca lo chicos supieron más de Cristina, pero ella les mandó una carta felicitándolos por atrapar al matrimonio Colorado, acompañada por una foto de ella y toda su familia.

Eugenia y Gastón eran más felices que nunca. Emilia finalmente vendió el bar pero este cayço en buenas manos. En las manos de los rubios. Habían reformado todo, el lugar era totalmente distinto pero la esencia seguía ahí y no se iba a ir nunca. Gastón seguía soltero y pirata; pero Eugenia seguía compartiendo su vida con Nicolás que la cuidaba cada vez más.

Pablo, Rocío y África estaban listos para recibir en la familia a un nuevo miembro. El padre de la criatura era un hombre que África conoció cuando disfrutó de unas vacaciones en España.

Victorio se casó con aquella mujer que conocieron en New York, Rachel que ahora se mudó con su marido y era completamente felices, juntos.

Patricia y Eduardo vivían juntos en un pequeño departamento, pero a ellos les llegaba. Las dicusiones eran diarias y las reconcilaciones también. El segía sufriendo cada vez que Patricia se mandaba una de las suyas y ella se ponía celosa de cada mujer que pasaba por delante de el. Ya no les daba miedo llamarse novios, uno al otro.

Y finalmente Lali y Peter. ¿Que podemos decir de ellos? Siguen viviendo felizmente en la misma casa de siempre. Ayudan a Alicia en todo y más. Pasaban tardes enteras juntos y solían armas comidas familiares muy amenudo. Por lo cual los papás de Peter viajaban mucho para ver a sus nietas, Patricia y Alicia.

Eran todos felices, pero hoy era un día difícil para ellos. Hoy hacía 30 años de la muerte de María José y Carlos Espósito. Ana llegó la primera al cementerio. Caminó lentamente hasta que encontró el nombre de su hermano escrito. Sonrió y se sentó a su lado. Los siguientes en llegar que se encontraron con su tía fueron Óscar y Lucía que la ayudaron a pararse y la abrazaron. Bea y Soraya llegaron después y abrazaron a sus primos y a su madre. Patricia fue la última nieta del matrimonio que iría ese día. Alicia era demasiado chiquita y Carolina estaba en Londres. Los maridos, novios o mujeres de los Espósitos estaban esperando en la puerta del cementerio. Peter se unió a ellos, pero no trajo con el a Lali. Cuando fue la hora entraron y fueron directos a las tumbas de María José y Carlos. En cambio los Espósito pararon antes delante de María. Los hijos de ésta empezaron a llorar.

Cuando los Espósito llegaron a donde sus parejas los esperaban, Peter se sorprendió de que Lali todavía no hubiera llegado.

-Empecemos. -dijo Bea.

-No, falta Lali. -dijo Óscar.

-Sin ella no podemos empezar. -dijo Lucía.

-¿Nos van a contar que vamos a hacer? -preguntó Patricia, que ni ella, ni los que no eran Espósito sabían lo que harían esa tarde fría todos juntos.

-Ya lo van a saber. -dijo la voz de Lali a espalda de todos ellos. Todos la miraron avanzar hasta que llegó a su hermana y la abrazó fuerte. Después abrazó a sus sobrinos y finalmente a su marido y a su hija.

-¿Que hacés con eso? -preguntó Eduardo cuando vió a Lali con la guitarra a la espalda.

-¿Nos haceis un favor? -preguntó Lali, todos asintieron.- A mis papás les encantaba una canción. Era su preferida, la mejor para ellos. Y hoy queríamos dedicarles una vez más esa canción.

-¿Que canción es? -preguntó Patricia agarrando la guitarra.

-Forever young, de Alphaville. -dijo Ana. Patricia asintió, se sentó y la guitarra empezó a sonar.

Let's start in style, let's dance for a while
heaven can wait we're only watching the skies
hoping for the best, but expecting the worst
are you gonna drop the bomb or not?
Let us stay young or let us live forever
we don't have the power, but we never say never
sitting in the sandpit, life is a short trip
the music's for the sadman
Can you imagine when this race is won
turn out all the faces into the sun
praising our leaders, we're getting in tune
the music's played by the madman
Forever young
i want to be forever young
do you really want to live forever?
forever, you'll never
forever young,
I want to be forever young
do you really want to live forever?
forever young.
Some are like water, some are like the heat
some are a melody and some are the beat
sooner or later they all will be gone
why don't they stay young?
It's so hard to get old without a cause
i don't want to perish like a fading horse
years like diamonds in the sun
and diamonds are forever
So many advantages given up today
so many songs we forgot to play
so many dreams swinging out of the blue
oh let it come true.

Terminaron de cantar con lágrimas en los ojos y en las mejillas. No podían evitarlo. Las que más lloraban eran Lali y Ana. Ellas lo perdieron todo por un momento. Su madre, su padre, su cuñada, su hermana... Ana además perdió a su marido. Pero las hermanas Espósito lo aguantaron todo. Lo cual dice mucho de ellas. Eran fuertes, muy fuertes... Pero el resto de los Espósitos también lo eran. Óscar y Lucía que perdieron padre, madre, abuelo, abuela... Bea y Soraya abuelo, abuela, tío, tía... Patricia, Carolina y Alicia que ni siquiera los habían conocido. Carolina fue la que más sufrió esto. Siempre que podía preguntaba o investigaba sobre ellos. Decía que no los había podido conocer con vida, pero en muerte tenía que conocerlos. En cambio Patricia prefería no revolver en el pasado, no le gustaba. Alicia, pobre, era muy chiquita. De vez en cuando preguntaba por sus abuelos, pero era demasiado pequeña para saber la verdad...

Los Espósito y sus familias abandonaron el cementerio. Pero Lali y Ana se volvieron a para delante de Pato.

-Lo echo tanto de menos... -dijo Ana ahogada en las lágrimas.

-Era como una de tus mitades. -dijo Lali.- Érais mellizos lo habiais compartido todo, hasta que nos lo arrebataron.

-A veces sentía envidia por ti. Tu te llevabas tan bien con Pato y con María. Nunca discutías con papá y mamá. Eras la chiquita, todos babeaban por ti. Eras el juguete de todos. Mis hijas, nuestros sobrinos te adoraban, te amaban... Y pensar que ahora eres madre vos también.

-¿Crees que estarían orgullosos de mi? -preguntó mirando a lo lejos las tumbas de sus padres y después la de su hermano.

-Claro que si. Tuvimos la mala costumbre de subestimarte siempre. Cuando murió el abuelo, ¿Recordás? -el padre de Carlos murió cuando Lali tenía 11 años.- Mamá, papá, Pato y yo pensamos que no lo superarías. Y lo hiciste. La muerte de papá y mamá, también. Con la muerte de María fuíste la que más fuerza le diste a Pato y a los nenes, gracias a vos lo superaron. Cuando Pato nos dejó, gracias a vos otra vez todos lo superamos. Te encargaste de Óscar, porque yo no pude. Cuidaste de mi y de mis hijas cuando me divorcié. Tuviste mellizas con 21 años y te salieron derechitas, todas unas mujeres ahora. Alicia sigue el camino de ellas. Sos perfecta Lali. Gracias a lo que sos.

-Soy exatamente lo que debo ser. Y eso os lo debo a ustedes. Mamá, papá, Pato, María, vos... Ustedes me enseñaron a ser así. Y acá estoy. -su hermana se rió y se abrazaron antes de salir del cementerio donde Lucía tenía una gran idea.

-¿Estrenamos Entre Muertes los Espósito? -propuso la pequeña.

-¿Que otra familia sino? -contestó Patricia. Todos rieron y se encaminaron al lugar en donde giró su historia. Su historia giró ENTRE MUERTES.

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